Elevado sobre Camp de Mar, donde el azul profundo del Mediterráneo se funde perfectamente con el horizonte, Olivera surge como un proyecto que redefine la vida junto al mar.
Ubicada en una amplia parcela de 1.029 m², esta exclusiva residencia ofrece 386 m² construidos, cuidadosamente diseñados para disfrutar de cada momento, de cada rayo de luz y, sobre todo, de cada atardecer. Porque aquí los atardeceres no son solo un detalle: son un espectáculo diario.
La vivienda cuenta con tres elegantes dormitorios, cada uno con su propio baño en suite y vistas despejadas al mar, creando espacios íntimos donde cada mañana comienza con horizontes infinitos.
En el corazón de la residencia se encuentra una amplia zona de salón y comedor que se integra de forma natural con el exterior y conecta con una impresionante terraza de 162 m². Aquí, una espectacular piscina infinita parece fundirse con el Mediterráneo, invitando a relajarse, dejarse llevar y disfrutar del paso del tiempo al ritmo de las olas.
La propiedad se completa con un amplio gimnasio y una sauna, elevando la vida cotidiana a una experiencia de bienestar exclusiva y sofisticada.
Olivera es mucho más que una vivienda: es un lugar donde el lujo se mide en calma, en luz y en la belleza atemporal de cada atardecer. Un refugio único en Mallorca para quienes entienden que el verdadero lujo reside en los detalles.