Vivienda de lujo en Mallorca: ¿Qué piden los extranjeros?

Mallorca registra una demanda récord de viviendas de diseño sobre plano que supera los registros de la prepandemia, sobre todo por parte de inversores de Alemania, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Suecia, Suiza y Austria. En la actualidad, el sector de lujo en la Isla gestiona más de treinta proyectos, con un volumen total de ventas que supera los 750 millones de euros en obra nueva.

Unos clientes de lujo, que a partir del año que viene, pagarán más impuestos. Los Presupuestos del Govern para 2022 prevén una subida del 11 % al 11,5 % del impuesto de transmisiones patrimoniales, el que se paga en la compraventa de viviendas. Afectará a los inmuebles de más de un millón de euros y, con esta medida, el Govern pretende «reforzar» la progresividad de este impuesto en su tramo más alto, según ha explicado este jueves la consellera d’Hisenda, Rosario Sánchez.

Las zonas más demandadas entre estos exclusivos clientes son las del suroeste, como Palma, Calviá y Andratx, según explica un conocido arquitecto de la isla. «Nuestros clientes buscan vistas al mar, en una parcela en donde puedan disfrutar de zonas exteriores ajardinadas con piscina. En los interiores, se demandan espacios amplios, distribuidos en dos plantas, a ser posible sin peldaños que dividan una misma planta», explica.

«Hay una tendencia a que este tipo de clientes busquen un solar en el que ya hay una casa construida con una buena ubicación y opten por derribarla para volver a construir de cero. No se consume terreno nuevo pero se mejora la edificación», asegura el arquitecto mallorquín. En los últimos años la normativa de suelo rustico ha sufrido cambios y sitúa el límite para construir en los 300 metros cuadrados.

El arquitecto asegura que la pandemia también ha provocado un aumento de población extrajera que busca un hogar en la isla como primera residencia. Estos suelen preferir la vivienda unifamiliar aislada, en cambio, aquellos que buscan una segunda residencia prefieren apartamentos de dos o tres habitaciones situados cerca de la ciudad. «El teletrabajo ha provocado que muchas familias que venían a pasar unos días a la isla se hayan trasladado a vivir aquí. Este cambio les permite llevar la empresa desde otro país y desplazarse a su lugar de origen solo para mantener reuniones puntuales».

En cuanto a la estructuración de la vivienda, estos clientes exclusivos demandan habitaciones polivalentes, que puedan convertirse por ejemplo en un despacho o en habitación de invitados. «La cocina es un elemento muy importante, se ha convertido en un punto social de la vivienda, quedando abierta al comedor, y conectada también con una cocina exterior».

En este sentido, el arquitecto apunta que para muchos de estos clientes extranjeros es muy importante habilitar una sala para trabajar. «Se buscan espacios para teletrabajar que estén aislados acústicamente del resto de la vivienda para no entorpecer la dinámica familiar, y que la visión tras la persona en la videoconferencia esté bien decorada, ya que lo que se ve tras las cámaras constituye muchas veces en la imagen corporativa de la empresa».

Dependiendo del tamaño de la vivienda, se demandan otras estancias como pueden ser gimnasios, cines, habitaciones de servicio y, sobre todo, zonas al aire libre. «En vez de utilizar las salas con poca luz para un trastero como se hacía antiguamente, ahora los clientes las aprovechan para crearse su propio cine con altavoces de alta gama, butacas y proyectores con muy buena calidad».

El confinamiento de la pandemia también ha provocado que este tipo de clientes de lujo valoren más que nunca tener espacios al aire libre, como pueden ser jardines, piscinas, incluso los más selectos instalan un putting green de golf en la parte superior de la propia casa . «El clima de Mallorca ha conquistado a muchos», asegura.

Los clientes extranjeros además aprecian los materiales locales, como pueden ser los muros tanto exteriores como interiores de pedra seca de Santanyí, o los pavimentos de piedra caliza como el gres balear. «Aquellos que construyen de cero un hogar para vivir mezclan materiales contemporáneos con materiales naturales, para crear un estilo contemporáneo mediterráneo».

Por UltimaHora.